No se si sentir indignación o lastima repugnante, al ver a una viejita caminar por las calles del centro con esa camisa tan intensamente lúgubre y de ese color verde tan repudiado en este blog. Mas a eso sumarle una frase que dice "Dale Correa" y una foto del ser mas idiota que ha gobernado este país de, valga la redundancia, idiotas. Y sí, país de idiotas, no se sientan ofendidos, pues no necesitamos más pruebas, ya está comprobado, es un hecho publico y de ley que también un hecho mas que histórico.
Bueno.
Primer acto: Es de decir que hace unos dos meses aproximadamente, el "economista" (que de economista tiene lo que yo tengo de doctor) anuncio públicamente que los salarios iban a aumentar. A pesar de que los economistas de verdad le advirtieron que esto no seria bueno, el señor presidente como siempre los mando a la casita y no hizo caso a nada.
Y entonces canalizo las ideas de Correa e interpreto la mente de este marica: Hey, soy el insuperabilísimo Rafael Correa y a mi nadie me dice lo que tengo que hacer, total, el pueblo ecuatoriano no se basa en tecnicismos, sino en hechos, y que mejor hecho que subir el salario básico, pues de igual manera, me alabaran tanto que qué me importa si esto trae consecuencias, no me interesa, solo quiero seguir manteniendo mi sonrisa estupida cada fin de semana y seguir diciéndole porquerías al pueblo ecuatoriano, después de todo, este pueblo de ilusos vive de promesas que talvez nunca cumpliré. Pero que me importa, yo solo estoy aquí esperando hacerle la vida imposible a los pelucones mientras yo me hago mas pelucón y mantengo mi mascara de niño sonrisita de oro.
Segundo acto: Es de decir que el pueblo, sumido en ese querer ser ignorante e indeleble, como siempre, como era de esperarse por un simple hecho de lógica inherente, saltó en un pie de alegría, y se escucharon los "Viva Correa" y todos felices festejaban lo que se había dado. Se había incrementado el sueldo unos cuantos dólares, desde luego que es motivo de festejo y de alabar al grandísimo y poderoso señor, altísimo y noble economista Rafael Correa...
Mientras tanto, se cocinan las consecuencias.
Tercer acto: Es de decir también que comienzan las inestabilidades, y comienza la ola inflacionaria, pero el pueblo esta mas concentrado en el partido de la selección que se acerca, en el concurso de las reinas de la tecnocumbia o talvez en el cruce de palabritas que se dan entre los presidentes de Colombia y Ecuador.
Cuarto acto: Es de decir que lo divido en varias partes.
Primera parte: ¡Oh sorpresa!, subieron los sueldos y misteriosamente también subieron los precios de los víveres básicos. El pueblo que había festejado tanto el incremento del sueldo básico, ahora se da cuenta de que no ha servido de nada, pues suben los sueldos y por un hecho de economía básica, suben los precios.
¿Por qué? Porque por lógica simple, el patrono que tiene una fabrica de avena, tendrá que subirle el sueldo a sus empleados, como el balance de la empresa se inclinará, obviamente, para evitar perdidas, habrá que subirle el precio al producto final, y entonces, por un hecho mágico que talvez no comprenda el señor Correa, el precio de venta al publico se elevará.
Segunda parte: Suben alborotadamente los precios del arroz, tomate y productos indispensables para la alimentación del ecuatoriano promedio. Entonces la cosa se esta poniendo difícil. Ya no alcanza con el sueldo básico. Suena irónico pero, la solución causo problemas. Y a estas alturas yo me pregunto, ¿ningún economista habrá asesorado o por lo menos hecho una sugerencia al señor Correa?, me pregunto yo, ¿Por qué nadie le advirtió al sublime señor presidente de las consecuencias?, ¡Dios!
Tercera parte: El precio del pan sube perturbadamente, y aquí la cosa se esta poniendo color de hormiga, es un hecho que el pan es algo indispensable en la mesa del pueblo ecuatoriano, y que se metan con el pan es como si se metieran con su mujer.
Entonces el señor correa se comienza a preocupar, pues todos los precios están por los cielos. Se me pasa por la mente que talvez, solo talvez, en la mente el señor Correa se le active un sentimiento de culpa, mas esa idea mía es absurda, puesto que el presidente de la Republica del Ecuador, es perfecto, y no tiene errores, esto talvez sea producto de los pelucones o de algún complot de las gorditas horrorosas o de las bestias salvajes.
Mas al Rey Correa se le ha ocurrido una idea magnifica. Talvez se sienta genial y haya subido mas su autoestima, pues ha ideado el solo una solución mas, de esas que solo a el se le ocurren.
Y le dice al país, subsidiemos la harina. Y el pueblo se acaba de ganar otro chuzo de babosadas.
Mas la solución, más bien parece problema, pues el precio del pan no se mantiene, sigue subiendo, pues es de decir que talvez el señor Correa no se ha enterado que el pan no solamente esta hecho de harina, sino de levadura, azúcar, aceite, mantequilla, manteca, huevos, etc.
Pero en este gobierno se hace lo que se ordena, y si el gobierno ordena que se mantenga el precio del pan en diez centavos (aunque por si no se han dado cuenta, ese precio es 40% más alto que a principios de año) y no hay nada mas que discutir. Y el presidente se ha añadido un enemigo más a su colección.
Y es de difamar a esa sarta de ignorantes que tiene de ministros, pues creen que con decir algo ya esta hecho, y no se dan cuenta de otros sectores.
Mas para hacerla mas grande y entarquinar mas la situación, se manda a cerrar las industrias molineras, una de las mas grandes contribuidores de harina. Y ahí es de pensar que el pueblo gano otra vez, si señores, se gano un sancocho de porquerías políticas. También es de recalcar, que aquí comienza la ultima parte de la triste historia actual del Ecuador. Una historia que no se las contare ahora, sino cuando me indigne mas de lo que estoy en este momento, pues la propiedad privada es sagrada. La anarquía es excelente medio de auto pobreza, pero es, o quiere ser progresista, y esto ni siquiera es anarquía, esto es democracia, democracia para el más poderoso y para el resto comunismo intenso y puro vigor de estupideces.